La Diavel se arranca mediante una llave electrónica que no es necesaria sacar del bolsillo, ya que se comunica directamente con la motocicleta hasta una distancia de aproximadamente 2 metros. La motocicleta reconoce el código de la llave y autoriza automáticamente el encendido del sistema para dejar la moto lista para arrancar.
La llave electrónica, que tiene un sistema de radio-frecuencia, consta también de una llave retráctil mecánica, útil para abrir el asiento y el depósito. Cuando la motocicleta está aparcada, se puede bloquear electrónicamente simplemente con girar el manillar y presionar el botón de arranque una segunda vez.