El motor de la Streetfighter se alimenta a través de unos cuerpos de inyección ovalados, heredados de MotoGP, de 63.9mm de diámetro y que suponen un 30% más de flujo de aire que unos normales, ya que la forma elíptica contribuye de forma definitiva al incremento de potencia. El motor Ducati 1098 fue el primero de su clase en ofrecer esta tecnología de competición en una moto de calle.