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Cómo nace un Cucciolo

Una publicidad de la época: el Cucciolo como una valiosa promesa de amor

Mecanizado en el cárter de un Cucciolo

El departamento de ensamblaje del motor del Cucciolo

Tres ejemplares de Cucciolo en el Motovelódromo de Turín en 1948

Representación femenina de un moto club sobre Cucciolo (1949)

La partitura original de la canción de Oliviero-Rastelli

 
 

El nacimiento del Cucciolo fue una verdadera aventura. Durante la Segunda Guerra Mundial vivía en Turín el abogado y escritor Aldo Farinelli. Después del armisticio Farinelli comenzó en secreto y contra las directivas del Gobierno el proyecto de un motor auxiliar de pequeña cilindrada que se podía montar sin ajustes particulares al marco de cualquier bicicleta. Él había comprendido la necesidad de un medio de transporte pequeño, simple y fiable, capaz de satisfacer las exigencias de movilidad que surgirían al final del conflicto.

Las difíciles condiciones económicas no habrían permitido a muchos la compra de un medio más caro, no sólo por el precio sino por la dificultad para encontrar combustible: el objetivo esencial era por lo tanto garantizar el consumo más bajo posible. Esta característica era posible sólo para un pequeño motor de cuatro tiempos, capaz de adaptarse a los diferentes tipos de combustibles, gracias a una baja relación de compresión (respecto a la competencia el Cucciolo era más poderoso y consumía muy poco: 100 km con un litro en condiciones

óptimas).

El "bicimotor" (así lo llamaban) Cucciolo fue el primer producto Ducati que salió de las plantas al final de la guerra y representaba el fundador de toda la producción motociclística sucesiva. El Cucciolo representó una innovación en el campo del motociclismo: en realidad nadie antes había tenido la genial intuición de combinar un propulsor y una bicicleta.

La campaña promocional del Cucciolo fue bastante sorprendente. Para que este motor fuera más familiar, decidieron escribir una canción con el Cucciolo como objeto. Fue así que el maestro Oliviero compuso: "Te llevaré en el Cucciolo" pegadiza cantinela que pronto se volvió famosa en toda Italia.

También por lo que concierne a las vallas publicitarias, el lanzamiento del Cucciolo fue caracterizado por una comunicación agradable y divertida. En la publicidad original se veía, en un parque de Bolonia, a un hombre que regalaba un cachorro (en italiano llamado "cucciolo") a su novia cargándolo tiernamente en sus brazos. El eslogan "Potencia tu bicicleta" acompañaba así la salida del

primer Cucciolo, producido en ese entonces por SIATA de Turín.

Durante los años Ducati ha homenajeado al Cucciolo de diferentes maneras, entre estas también con una línea de peluches producida por Accademia, con un diseño que recuerda al cachorro original de la publicidad de la época junto a la motocicleta. Los peluches Cucciolo se encuentran en la red de los concesionarios Ducati, en las mejores tiendas y en las grandes cadenas que venden productos Accademia.