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Marco Lucchinelli

Marco “Lucky” Lucchinelli comenzó su carrera en 1985 con las maxi motos Ducati.

Marco Lucchinelli montado en la 750 F1 en Daytona en 1986.

El triunfo de Lucchinelli impresionó el mundo del motociclismo por las habilidades del piloto de La Spezia.

La 750 F1 utilizada por Lucchinelli en la “Battle of the Twins” de 1986 está expuesta en el Museo Ducati.

Marco Lucchinelli brinda por la victoria recién conquistada en Daytona.

Lucchinelli festeja la victoria en la “Battle of the Twin” de Daytona en 1986.

El debut de la 851 en Daytona con Marco Lucchinelli en 1987.

El triunfo de Marco Lucchinelli con la 851 en el circuito de Donington en 1988 marcó el comienzo de la aventura Ducati en Superbike.

 
 

En 1981, Marco Lucchinelli fue Campeón del Mundo de Velocidad en la categoría 500 cc a bordo de una Suzuki. Después comenzó una nueva fase profesional, rica en éxitos, en el seno de Ducati. Entre éstos, destaca la famosa victoria de 1987 en Daytona y el triunfo en la competición inaugural del Campeonato Mundial de Superbikes.
La vida deportiva de un piloto está llena de momentos emocionantes, pero lo que se recuerda son casi siempre las grandes victorias. Igual que en todos los otros sectores, sin embargo, también en este caso existen importantes excepciones. De Marco Lucchinelli, nacido en Ceparana el 26 de junio de 1954, dice la historia que fue una de estas excepciones.

Sin restarle importancia al título de Campeón del Mundo en la categoría de 500 cc, ganado en 1981 con una Suzuki, trayéndole fama y dinero, este piloto será recordado por su fantástica victoria en Daytona en 1987 en la famosa competición llamada "Battle of the Twins" (Batalla de los Gemelos), donde corrió a bordo de una Ducati de 851 cc de ocho válvulas. Con excepción de Giacomo Agostini, que había ganado en el lejano 1974, hasta aquel momento no había habido ningún italiano entre los pilotos que hubiera triunfado en esta competición; por ello, esta victoria fue tan aclamada en toda Europa.

Algunos años antes, en 1977, los hermanos Castiglioni, propietarios de Cagiva, habían decidido esponsorizar el equipo Team Life, dirigido por Alberto Pagani, en el cual corrían Lucchinelli (uno de los pilotos mejor en forma de la época), Cereghini y Perugini. Este equipo participaba en los grandes premios con anticuadas motos Yamaha y Suzuki. Fue una temporada dura, puesto que a mediados del año el espónsor retiró su patrocinio, dejando un pequeño elefante de Cagiva adhesivo, el símbolo identificativo de la marca, como único recuerdo en los carenados de las motos. Y fue entonces, cuando la ayuda de los Castiglioni era la única fuente de financiación, que Lucchinelli ganó su primer GP con una Yamaha TZ. Esto sucedió en el circuito holandés de Assen, conocido por todos como "la escuela de conducción de motos".

Este resultado, considerado un éxito deportivo sin precedentes, consiguió que los Castiglioni volvieran a montar su obsoleto departamento de carreras Aermacchi Harley-Davidson, propiedad de la familia italiana, para crear un equipo propio con sus motos. En homenaje a MV Augusta, las motos fueron pintadas de rojo metalizado y el piloto más importante fue, por supuesto, Marco Lucchinelli.

La temporada fue muy difícil, y la Harley-Davidson con la cual competían tenía serios problemas de fiabilidad. El único momento de gloria en ese período fue el título, bajo una lluvia torrencial, del Gran Premio de Inglaterra, que se llevó a cabo en el circuito de Silverstone. La crisis económica de Cagiva obligó a Lucchinelli a buscar otra ocupación en otro equipo. Después de varias competiciones con diferentes motos, en 1981, su sueño de ser Campeón Mundial se convirtió en realidad a bordo de una Suzuki. Cagiva solucionó sus problemas y volvió a buscar al piloto italiano que, muy seguro de sí, prometió que iba a ganar. Pero no fue así. En las 200 Millas de Imola quedó octavo, y en el Mundial faltó sin justificación. El episodio más desafortunado ocurrió en el GP de Francia, cuando después del accidente de Franco Uncini discutió con un comisario y fue sancionado por la dirección de la competición.

Lucchinelli abandonó Cagiva y regresó a su casa. Más tarde, en marzo de 1987 consiguió la famosa victoria de Daytona. La Ducati Desmoquattro 851 de 120 CV generó muchas expectativas, puesto que representaba la posibilidad de que una bicilíndrica se enfrentara bajo las mismas condiciones a las motos japonesas de cuatro cilindros. Con aquel triunfo, el carismático piloto se convirtió en un verdadero ídolo en Italia. Pero sus hazañas con la marca boloñesa no terminaron aquí.

La creación del Campeonato Mundial de Superbikes en 1988 ofreció a Ducati una excelente oportunidad para sacar provecho, también a nivel económico, al nuevo motor de cuatro válvulas por cilindro diseñado por el ingeniero Massimo Bordi. Lucky, como lo llamaban con cariño los fans de Lucchinelli, trabajó con Bordi en

el desarrollo de la 851 Superbike. Se presentó en el circuito de Donington Park, en la primera prueba del recién inaugurado campeonato. Las dos carreras fueron realmente inolvidables: la primera la ganó Davide Tardozzi en una Bimota, mientras que en la segunda Tardozzi y Lucchinelli lucharon por la victoria hasta la última ronda, donde aquel se salió de pista al intentar adelantar a Lucchinelli. Para Ducati el triunfo fue igual de importante que la victoria de Paul Smart en Imola en 1972.

El campeonato se caracterizó por la victoria de Fred Merkell, la poca suerte de Tardozzi en su Bimota y por el quinto lugar de Ducati. Este resultado convenció a la casa boloñesa para continuar con el desarrollo de sus potentes motores, y la historia demostró que no se habían equivocado.

Antes de aquel momento, en Bolonia siempre se había apostado por los motores de dos válvulas del ingeniero Taglioni, pero Bordi y Mengoli demostraron que para poder aumentar la potencia de los motores año tras año, era necesario concentrarse en los motores de 8 válvulas.

Lucchinelli había comenzado a correr en el Mundial de 1976, consiguió el título del Gran Premio de Francia y seis victorias en Grandes Premios, subió a 19 podios y marcó diez vueltas más rápidas en carrera. Su primera victoria llegó con el Gran Premio de Alemania en 1980. Lucky compitió once veces en el Mundial de la clase 500 cc, llegando a ser uno de los pilotos que más participó en la clase reina, a pesar de que los únicos años en que corrió en todas las competiciones fueron el 1981 y el 1982. Pero su pasión por los motores iba mucho más allá de las motos. El mismo año en que dejó las motos, participó en una carrera automovilística de F-3000 con el equipo Lola. Durante 2004, hubo rumores que Marco Lucchinelli regresaría a la categoría máxima de los GP, en este caso como director deportivo de un equipo, aunque finalmente esta operación no llegó a concretarse.

 

Fragmento de Passione Ducati - Editorial De Agostini/Altaya, con la amable autorización del editor.