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Giorgio Monetti

Giorgio Monetti fue contratado por Ducati debido a la profunda amistad que lo une a Leopoldo Tartarini.

Monetti y Tartarini huéspedes del concesionario tailandés durante la Vuelta al Mundo.

Monetti y Tartarini terminaron juntos la Vuelta al Mundo de 1957.

Monetti y Tartarini un año después en septiembre de 1958.

Mike Hailwood entró en el equipo Ducati gracias al interés de Giorgio Monetti

 
 

Giorgio Monetti entró a formar parte de la historia Ducati principalmente gracias a la Vuelta al Mundo, un viaje extraordinario y pionero que duró un año entero (desde septiembre del '57 hasta septiembre del '58) y que fue realizado junto con su amigo Tartarini por carreteras de todos los continentes.

El más pequeño de cuatro hermanos de una antigua familia de la burguesía boloñesa recibe una educación clásica en línea con la tradición de la casa, en la cual los varones acostumbraban licenciarse en Medicina o Derecho.
Su carácter rebelde le llevó a una edad temprana a buscarse su libertad intelectual y física primero explorando las calles cerca de su casa y luego en toda Europa.
Siempre había sido un apasionado de los viajes y las aventuras, que alternaba con los estudios universitarios que le condujeron a la licenciatura en derecho, obtenida después de haber cursado sus estudios en el instituto clásico Galvani, uno de los más famosos de la ciudad. A los 16 años comenzó a viajar por

Europa con sus amigos, en moto y en coche (Topolino, Belvedere), para él no existía ningún tipo de limitación, ni estructural ni temporal, vivía día a día, disfrutando de lo que veía, aprendiendo en cada lugar, superando los problemas cotidianos. Alternaba sus estudios universitarios, sus viajes y el inicio de sus prácticas en derecho (en el bufete del abogado Turchi) con una considerable actividad deportiva en el campo de los automóviles, donde expresaba toda su creatividad mecánica, buscando soluciones originales para temas relacionados con el motor, la estabilidad y los neumáticos.
Justamente gracias a esa pasión adquirió una considerable experiencia que le sirvió durante su vuelta al mundo. E incluso después de su regreso a Bolonia como responsable de la red comercial internacional de Ducati de 1959 a 1962, colaboró activamente con el ingeniero Taglioni, jefe diseñador de motores, creando junto a él un motor F1, cuyo valor real no fue ni apreciado ni comprendido en el ámbito de Ducati. Sin embargo, este motor fue descubierto y valorado por John Surtees, campeón mundial de moto y luego también de F1 con

Ferrari, que deseaba comprarlo y montarlo en la Cooper o la Lotus con las que compitió en esta máxima competición automovilística. El ingeniero Taglioni se opuso y no llegaron a un acuerdo.

Otra producción mecánica de gran interés fue el proyecto del primer motor turbo montado de serie por Fiat. De hecho, fue suya la idea que dio vida al motor sobrealimentado utilizado en el Ritmo 105, idea por la que recibió un reconocimiento por parte del ingeniero Ghidella, en aquel entonces el número uno de la marca de Turín. Su experiencia internacional y el hecho de saber inglés le permitieron tener contactos muy valiosos con grandes campeones, como Mike Hailwood, que comenzó a correr y a ganar (el Tourist Trophy) justamente con Ducati. Fue también un gran amigo de Tarquinio Provini, campeón del mundo, protagonista de hazañas inolvidables del motociclismo italiano.

Los viajes intercontinentales de Monetti continuaron también después de su vuelta al mundo. Recorrió el Mato Grosso con algunos Pandas experimentales

de Fiat y realizó otros viajes a muchas partes del mundo por placer y trabajo. Ha sido también un activista medioambiental comprometido, importante conferenciante del WWF en los años 78-80, y libró varias batallas en representación de esta asociación. La más famosa fue la de proteger la zona de Monte San Pietro enfrentándose a la dirección de numerosas canteras que querían sacar cantidades devastadoras de material de los territorios cercanos.

Salió de Ducati en 1962 y se dedicó a la concesión de coches para Fiat y Lancia de 1963 a 1990 y para Iveco y Nissan de 1991 a 2000, hasta que se retiró del sector. Durante toda su vida, también se ha dedicado a la agricultura, labrando la tierra con tractores y máquinas agrícolas que cuida personalmente. Por lo tanto, su pasión por la mecánica no ha disminuido nunca. Es una persona con miles de intereses, puesto que ha sido incluso restaurador de campanarios antiguos y ha formado parte de grupos de campaneros.
Ahora Monetti quisiera repetir la hazaña de la vuelta al mundo. Su sueño es volver a conducir una Ducati y viajar desde Alaska hacia el sur hasta la Tierra del

Fuego. Sería una etapa final ideal de una vida dedicada a la aventura por las carreteras del mundo.