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Gianni Degli Antoni

Gianni Degli Antoni, un piloto de Modena, fue contratado por Ducati para el Motogiro de 1955.

Gianni Degli Antoni en acción con la Marianna 100 durante el victorioso Motogiro d’Italia de 1955.

Los triunfos alcanzados en las competiciones de resistencia permitieron que Degli Antoni se convirtiera en el piloto de referencia del recién nacido equipo Ducati.

Gianni Degli Antoni se convirtió en el probador oficial de Ducati de 1955 hasta 1956.

La experiencia madurada por Gianni Degli Antoni durante las largas sesiones de prueba permitieron que Ducati implementara nuevas ideas en las motos de competición.

Gianni Degli Antoni después de la victoria alcanzada con la 125 Desmo en el circuito de Hedemora (Suecia) en 1956. Es el primer triunfo histórico en pista de una Ducati de Gran Premio equipada con motor Desmodromico.

Lamentablemente la brillante carrera de Degli Antoni se interrumpió dramáticamente con un accidente en el Autódromo de Monza en septiembre de 1956.

 
 

En febrero de 1955, el prototipo Gran Sport de 100 cc debutó en el circuito de Modena.
El resultado de la competición fue tan alentador que se decidió adelantar al mes siguiente la presentación oficial del modelo 100 GS - llamado Marianna - con ocasión de la competición más difícil, espectacular y popular: el Motogiro d'Italia.

Ducati estaba convencida del potencial de su moto, pero los pilotos que concursaban en aquel entonces aún tenían que demostrar su capacidad, puesto que eran todos jóvenes e inexpertos en el mundo de las competiciones: Degli Antoni, Fantuzzi, Tartarini, Maoggi, Spaggiari, Villa y Scamandri.

Gianni Degli Antoni, un piloto desconocido para el gran público, de 26 años de edad, se impuso fácilmente en la categoría de 100 cc a una velocidad media de 98,90 km/h, más veloz que muchas 250 y las modernas Benelli.
La competición duró nueve días y se recorrieron centenares de kilómetros, prácticamente sin descansar, excepto para dormir. Gianni Degli Antoni y la 100 GS se convirtieron en el mejor conjunto oficial de Ducati que jamás había existido hasta aquel momento.

Las elevadas prestaciones y la alta fiabilidad de la moto, junto a la resistencia y las cualidades del piloto, lo convirtieron en el favorito de Ducati, tanto para el desarrollo de las motos como para la participación en competiciones.

Los resultados y las consecuencias positivas de estos triunfos sorprendieron al mismo diseñador de la moto, Fabio Taglioni.

En la práctica, los pilotos italianos tenían la misión de obtener por un lado los mejores resultados posibles, pero por otro debían conducir sobre todo con juicio, prestando atención para recopilar el mayor número de datos técnicos posibles. El triunfo fue sorprendente y se alcanzó gracias a la enorme preparación de hombres y medios.

 

Taglioni llevaba a cabo la puesta a punto de los motores de forma meticulosa, y todos los pilotos del equipo se esforzaban en prepararse al máximo para la prueba de resistencia, adquiriendo conocimientos básicos de mecánica y estando en buena forma física. Entusiasmada por el éxito, Ducati decidió participar no sólo en las competiciones nacionales, sino también en los Grandes Premios, un campeonato internacional que se disputaba en toda Europa.

El 25 de febrero de 1956, el equipo oficial encabezado por Degli Antoni, sin duda el piloto número uno de la casa, se inscribió en la categoría 125 cc. Se trataba de una prueba altamente interesante y excitante, tanto a nivel de mecánica como de competición, puesto que se trataba de enfrentarse a los equipos más prestigiosos de la época, como MV Augusta, Mondial, Gilera, la alemana DKW y la joven marca española Montesa.

Mientras que el ingeniero Taglioni dirigía sus esfuerzos hacia el nuevo diseño de la Trialbero Desmo (así se llamaba la nueva 125), Degli Antoni continuaba corriendo con la 100 GS. Participó en varias competiciones de resistencia, en las cuales alcanzó buenos resultados. Ganó la Milano - Taranto en su categoría, una carrera de 1400 km en carretera abierta, marcando una impresionante velocidad media de 103,172 km/h.
Para poder participar en la primera prueba del campeonato, Taglioni preparó la nueva motocicleta en un tiempo récord, de tal manera que el equipo pudiera presentarse en el circuito de Hedemora para el Gran Premio de Suecia.

El 14 y 15 de julio de 1956 más de 40.000 espectadores, distribuidos a lo largo de los siete kilómetros del circuito sueco, asistieron a la competición. Las condiciones meteorológicas favorecían al equipo italiano: después de un abrasador día de verano, el sábado comenzó con una temperatura agradable que favorecía el trabajo de pilotos y mecánicos.

Gianni Degli Antoni entró en pista para efectuar las pruebas, conociendo muy poco la nueva moto. En pista estaba el campeón nacional sueco, Olle Nygren, también él a bordo de una Ducati 125 GP. Nygren tomó el mando desde la salida. Había visto las pruebas espectaculares del piloto italiano y sabía que su única posibilidad de ganar era conseguir una cierta ventaja frente a su rival desde el comienzo. Su optimismo duró pocas curvas, porque la superioridad de Degli Antoni era evidente desde la primera vuelta: tomó el mando y estuvo a la cabeza durante toda la competición, consiguiendo una ventaja de tres segundos frente al piloto sueco.

El piloto italiano, con el clásico casco en conjunto con el carenado de rayas rojas y blancas, se convirtió en un mito gracias a la victoria y el récord absoluto de la competición, con un tiempo de 48 minutos y 8,1 segundos.

Con esta victoria el piloto y Ducati se ganaron el respeto de sus rivales altamente competitivos, como MV Augusta, que se clasificó en tercer lugar, y Mondial, la favorita en vísperas de la carrera.

Para Gianni Degli Antoni fue el momento de mayor felicidad. Con esa victoria alcanzó la fama de piloto imbatible, tanto en las carreras de resistencia como en los Grandes Premios.

La siguiente cita debía tener lugar en Italia, donde todos lo estaban esperando. Faltaban dos meses para el encuentro, y Degli Antoni quería estar preparado; por esa razón programó una larga sesión de pruebas en el circuito de Monza. Pero el destino le aguardaba una trágica sorpresa.

El 7 de agosto de 1956, durante una sesión de pruebas privadas dentro del circuito de Monza, Gianni Degli Antoni perdió el control de su moto y se estrelló contra la famosa curva de Lesmo; murió instantáneamente. Tenía sólo 27 años.
En su lugar el equipo Ducati fichó a Alberto Gandossi. La Ducati 125 de Taglioni no logró repetir la victoria del Gran Premio de Suecia. En un triste y desteñido Gran Premio d'Italia, la espléndida Ducati 125 Desmo GP no contaba con un piloto del talento y carisma de Degli Antoni; Gandossi y Nygren llegaron en

cuarta y novena posición.

En 1957, Ducati decidió hacer una pausa para dedicarse al desarrollo de motos nuevas y a la búsqueda de nuevos pilotos.

Fragmento de Passione Ducati - Editorial De Agostini/Altaya, con la amable autorización del editor.