Con la aprobación del boceto final comienza una segunda fase donde se realiza una maqueta "Prearcilla" en escala 1:1 y se puede apreciar (y tocar) por primera vez a la moto en 3 D.
Este proceso ayuda a los diseñadores a encontrar el máximo equilibrio posible de los volúmenes.
La fase referensiguiente, adoptada del mundo de los automóviles, es la del modelaje en arcilla, con continuos retoques manuales. Surge la obra de un equipo de varios escultores que, al finalizar su trabajo, entregan su objeto para escanear con visor óptico para que los magos del modelaje virtual (CAS) y del proyecto mecánico (CAD) transformen en un conjunto de archivos tridimensionales.
El avance del proyecto prevé la realización de los prototipos que son testeados para comprobar la confiabilidad y el atractivo hacia posibles clientes.
En este punto, la moto es un objeto vivo, rugiente. La gente del Design Center va regularmente a las secciones experimentales y la observan pensando en los 1.000 días de diseño, sueños y discusiones terminados de la mejor manera: con otra inconfundible Ducati.
Aunque el camino hacia la producción en serie todavía es largo...